Zara otra vez en el ojo del huracán

La firma más emblemática del grupo Inditex, Zara,  ha vuelto a ser objeto de duras críticas por parte de los inspectores brasileños de trabajo que la acusan de no proteger a los trabajadores de la confección en el país de las prácticas actuales de esclavitud laboral.

Según los últimos argumentos de un conocido inspector brasileño de trabajo, publicado por la publicación independiente Repórter Brasil y el holandés Centro de Investigaciones sobre Empresas Multinacionales (SOMO), Zara carece de suficiente transparencia en su cadena de producción provocando una grave violación de los derechos de los trabajadores.

En los últimos 9 meses varios inspectores de trabajo han estado monitorizando la cadena de producción y suministro de Zara en Brasil. Fruto de esta investigación es el informe “De la responsabilidad moral a la legal” donde denuncian que muchos de los pedidos terminan en talleres ilegales, donde los inmigrantes de Bolivia y Perú se ven obligados a vivir y trabajar en condiciones inhumanas en 67 proveedores investigados.

Renato Bignami inspector a De Volkskrant comentó “Ahora estamos evaluando si podemos imponer una multa contra Zara de nuevo”. En este caso se trataría de una multa de alrededor de 7,5 millones de euros, actualmente el grupo Inditex está emprendiendo acciones legales.

Esta no es la primera vez en la que Zara es acusada de violar y explotar a los trabajadores de la confección en Brasil, ya en el año 2011, los inspectores brasileños de trabajo descubrieron a 15 inmigrantes que trabajaban y vivían en “condiciones deplorables” en dos pequeños talleres en São Paulo. Estos trabajadores trabajaban 16 horas al día y sin apenas libertad de movimiento.

En aquella ocasión los inspectores señalaron las condiciones en que se encontraban los talleres como “análogas a la esclavitud”. Tras este caso la firma Zara Brasil fue multada y dijo comprometerse a mejorar las condiciones de los trabajadores mediante un control más cercano, compromiso que nunca cumplió.

Tras las inspecciones de 2011, Zara Brasil se comprometió con las autoridades llevar a cabo las inspecciones de sus proveedores con mayor frecuencia. Pero el informe señala que el seguimiento que realiza Zara de su cadena de producción no es suficiente.

Ante tales acusaciones Zara Brasil afirmó que “nunca consentiría la explotación de la mano de obra en una situación análoga a la esclavitud”, pero que “la responsabilidad social debe ser distinguida de la responsabilidad legal”. La marca subrayaba que no podía ser castigada por cualquier externalización ilícita llevada a cabo por sus proveedores ya que no es Zara Brasil la que contrata directamente a los trabajadores sino que subcontrata a un proveedor al que considera responsable de la situación.

 

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