Celia Fuentes: Crónica de una muerte anunciada

Probablemente este análisis del que voy a hablar hoy, le resulte familiar a cualquier blogger de moda, tanto esté en activo como si forma parte del pasado, y es que todas las que nos hemos dedicado a un blog de moda hemos sufrido la presión de las redes sociales, de mantenerse popular en todo momento, de ser las primeras en informar, de pegar los ojos a las analíticas y ver que nuestro blog es el más visto. Y la triste realidad es que los blogs de moda solo son populares unos pocos años, ya que el ritmo de las tendencias sociales en internet se ha acelerado de una manera brutal, la gente se cansa enseguida de los mismos looks, las mismas noticias y enseguida demandan cosas nuevas, en cuanto ven otro blog que se las aporta, se cambian de inmediato. Esta obsesión con las redes sociales, la fama y el dinero ha llevado a una jovencísima blogger de 27 años, Celia Fuentes, a ahorcarse con una sábana, una crónica de una muerte anunciada, si tenemos en cuenta que ella ya tenía una tendencia a la depresión.

Toda una irrealidad era lo que Celia Fuentes mostraba en sus redes sociales, especialmente en instagram donde parecía tener una vida de ensueño, viajes, prendas caras, marcas que se interesan por sus servicios…, según han informado diversos medios cobraba 500 euros a las marcas por colgar una fotografía en su instagram. Pero lo bien cierto que es la influencer padecía de depresión, lloraba a menudo, se hundía psicológicamente y fingía una vida lejos de la realidad, una persona con estas características debería alejarse de este tipo de profesiones porque no ayudan en nada al equilibrio mental.

Aquí tenemos una de sus últimas fotografías en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid a la que asistió.

El pasado martes día 19 de septiembre 2017 es una fecha que sin duda alguna su padre no va a olvidar, ya que fue él quien se la encontró colgada en su casa de Majadahonda (Madrid), víctima de una mezcla entre su tendencia a la depresión, y la propia presión social a la que ella misma se sometió como influencer.

No dejó ninguna nota sobre su suicidio, y pocas horas antes había subido una fotografía con ropa interior de CK, marca con la que colaboraba con este mensaje “A quién le gusta dormir la siesta más que a mí”, el cual resulta un tanto irónico ya que tomaba pastillas para dormir.

A quién le gusta dormir la siesta más que a mi? ☝🏼☝🏼☝🏼☝🏼 📸: @danphto

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En los últimos meses antes de su muerte, Celia Fuentes se centró muchísimo en elevar su popularidad a toda costa, hasta llegó a simular un photocall con flashes para dar a entender en las reces sociales que era una persona demandada. También iba por las cadenas de televisión argentinas vendiendo su romance con Facundo Moyano, un prometedor político e hijo de un líder sindical argentino. Su carrera en las televisiones españolas estaba muerta debido a sus críticas en el programa Quiero Ser presentado por Sara Carbonero.

Su padre culpa a un desengaño amoroso el suicidio de Celia Fuentes, concretamente con el modelo Alejandro Lillo, el que negó que existiera tal romance pese a la foto que la blogger colgó en su instagram donde se ve claramente que lo hubo.

 

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