Zara, Mango y Next no pagan a los trabajadores en Estambul

No son buenos tiempos para Inditex, hace poco las trabajadoras de Bershka en Pontevedra se pusieron en huelga reclamando igualdad salarial con el resto de trabajadoras en Galicia y ahora salta la polémica con unas prendas de Zara en Estambul donde habían etiquetas de los trabajadores indicando que la firma no les había remunerado por su trabajo. Este método para llamar la atención sobre los impagos o la explotación laboral de los trabajadores está siendo utilizado cada vez más y supone duros golpes para la imagen de la firma de moda en cuestión.

Los compradores de Zara en Estambul encontraron este fin de semana una serie de etiquetas hechas a mano dentro de prendas que decían: “¡Hice el producto que está a punto de comprar, pero no he recibido ningún pago por él!”

Esta campaña fue orquestada por la Clean Clothes Campaign Turkey, que está trabajando junto con los antiguos trabajadores de fábrica de Bravo Texstil, una fábrica en Estambul, para crear conciencia sobre los derechos a los salarios y la desprotección de los trabajadores frente a impagos. En este sentido las firmas de moda se limpian las manos de responsabilidad alguna alegando que se trata de una subcontrata por lo que no son trabajadores directos de la firma, una forma legal de explotar mano de obra y saltarse los derechos humanos y las garantías laborales mínimas. Los trabajadores han estado haciendo campaña durante más de un año por 3 meses de salario e indemnización por despido después de que la fábrica, que produjo ropa para Zara (propiedad de Inditex), Next y Mango, cerró de repente en julio de 2016.

Algunas de las etiquetas de las prendas de Zara indicaban

“Somos los trabajadores de la fábrica de Bravo que hicieron este producto que está a punto de comprar. Durante años produjimos ropa para Zara”, continúa la nota. “Entonces nuestra fábrica cerró repentinamente, sin pagarnos los últimos 3 meses de salario e indemnización por despido. ¡Digamos a Zara que nos pague nuestro dinero!”

Tras el cierre de la fábrica, los trabajadores se unieron para formar un sindicato, lanzando una petición a las grandes firmas de moda como Zara, Next y Mango, de los que habían estado produciendo prendas para que intensifiquen y asuman la responsabilidad de todos los trabajadores. Sin embargo, después de más de un año, ni Zara, ni Mango ni Next han hecho una oferta adecuada para pagar a los 140 trabajadores empleados por Bravo.

Según hemos leído en Fashion United, Dominique Muller, Director de política en Labor behind the Label “Mango, Next e Inditex hicieron anteriormente una oferta a los trabajadores, pero no fue suficiente para cubrir todas las demandas de los trabajadores, que incluyen tres salarios, indemnización por despido y vacaciones no pagas”, dijo Dominique Muller. Dado que los trabajadores rechazaron su primera oferta, Mango, Next e Inditex se han negado a unirse y renegociar su oferta. “Ninguna de las marcas ha sido muy activa en sentarse y hablar desde entonces, así que las cosas han llegado a un punto en que los trabajadores sintieron que tenían que hacerlo público”.

En nuestra opinión, los grandes del textil como Inditex deberían ser responsables de todo el proceso de producción de las prendas, hayan o no subcontratas. Lo que ocurre en numerosas ocasiones es que firmas como Zara comprometen el 75% de la producción de una pequeña fábrica a precios auténticamente ridículos, cuando deciden cambiar de proveedor estas pequeñas fábricas se ven abocadas al cierre, una práctica bastante habitual en la industria de la moda.

Una vez más, Inditex guardó silencio durante el fin de semana hasta que finalmente emitió el siguiente comunicado a los medios el pasado lunes: “Inditex cumplió todas sus obligaciones contractuales con Bravo Textil y actualmente está trabajando en una propuesta con el afiliado local de IndustriALL, Mango y Next para establecer un fondo de dificultades para los trabajadores afectados por la desaparición fraudulenta del propietario de la fábrica Bravo “.

“Este fondo de dificultades cubriría los salarios no pagados, la indemnización, las vacaciones no utilizadas y los pagos por despido de los trabajadores que estaban empleados en el momento del cierre repentino de su fábrica en julio de 2016. Nos comprometemos a encontrar una solución rápida para todos los afectados “ Next y Mango ni siquiera han emitido declaraciones.

Habrá que ver si Inditex cumple su palabra al respecto o simplemente será una cortina de humo para desviar la atención y calmar a las redes sociales.